Otra Iglesia es posible

Encuentro Internacional para la Renovación de la Iglesia Catolica

Universidad Carlos III – Leganes (Madrid)

Del 19 al 22 de Septiembre de 2002


 

Saludo del obispo Pedro Casaldaliga:

 

A todos los hermanos y hermanas, reunidos/as en asamblea eclesial, compañeros/as de inquietudes, de búsquedas y de esperanza, un abrazo fraterno, en Aquel que es el Camino de Nuestra Paz!

 

            En camino estamos, y queremos que sea en el Camino.

            La Paz del Reino buscamos. Gratuita y conflictiva. Don y conquista a la vez.

            Somos la Iglesia y queremos serlo con un talante adulto y libre, participativo y esperanzador.

 

             Sin complejos y sin amarguras. Proponiendo más que protestando.

Siendo Iglesia y haciendo Iglesia. Desde las respectivas condiciones de laicato, de vida religiosa, de ministerio ordenado.

 

            Con una apasionada voluntad ecuménica, respuesta ineludible al testamento apasionado de Jesús:"Que sean uno, Padre". Con una creciente capacidad de diálogo inter-religioso, abierto a los muchos nombres y presencias del Dios Vivo y Único. Con un compromiso consecuente de asumir todas las Causas de la Vida, de la Justicia, de la Paz. Viviendo diariamente el gran sacramento de la Solidaridad universal. Contestando, ahí sí, contestando proféticamente el sistema de muerte que excluye a la mayoría de la familia humana. Optando por los pobres, envolviéndonos con el pueblo migrante, siendo alternatividad cultural, social, económica, política: la alternatividad del Reino, en última instancia...

 

            Estamos en proceso conciliar. El Espíritu lo alienta. Y somos millones, en el mundo entero, que lo soñamos y lo empujaremos. La consigna de Jesús es "hacerse mar adentro". Con Él estamos embarcados, hermanas, hermanos queridos....

 

            ¿Quién dijo miedo habiendo Pascua?

 

                                                               Desde la Amazonía brasileña, pues,

                                                               un entrañable abrazo cómplice.

 

                                                                                       Pedro Casaldáliga,

                                                                              obispo ya casi de capa caída.

                                                                                       Septiembre de 2002