Otra Iglesia es posible

Encuentro Internacional para la Renovación de la Iglesia Catolica

Universidad Carlos III – Leganes (Madrid)

Del 19 al 22 de Septiembre de 2002


 

ENCONTRARSE  PARA  RENOVAR

¿ QUÉ HACE UNA RELIGIOSA EN EL SIGLO XXI?

 

-         Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

Jesús le contestó:

-         ¿Por qué me llamas bueno? Solo Dios es bueno. Ya conoces los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no cometerás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.

Él replicó:

-         Maestro, todo esto lo he cumplido desde joven.

Jesús lo miró fijamente con cariño y le dijo:

-         Una cosa te falta: vende, todo lo que tienes y dáselo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.

 

A partir de este texto quisiera empezar mi reflexión      ...

 

Fijémonos que lo que pide el joven es “poseer  (heredar) la vida eterna”  o sea, lo que significa esta

palabra, empezar a tener poder SOBRE LA VIDA, la que ya tenía, la que disfrutaba o padecía... Jesús le presenta unos mandamientos, un  código ético para cumplir, pero el joven no se queda satisfecho, pedía algo diferente, no le era suficiente el poder que tenía sobre la vida que aguantaba. Y Jesús le da a conocer  su novedad: vende todo lo que tienes, ven y sígueme...  Muchas de nosotras, religiosas, hemos meditado este texto. Queríamos también desde nuestra juventud algo diferente e intentamos ponerlo en práctica con  nuestra consagración y los tres votos...  y de esta forma expresamos nuestra opción por el seguimiento de Jesús y  públicamente  entregamos nuestras vidas diciendo que queríamos ser  castas, pobres, y obedientes en comunidad  pero han pasado años y nos encontramos en estos momentos en el siglo XXI, y nos preguntamos: ¿ Qué quiere decir, hoy todo esto? ¿Qué significa entregarse a Dios? . Más que nunca creo que es necesario  explicar su radicalidad y dar a conocer lo que queríamos y queremos significar.

 

            La  Iglesia europea está envejecida, está afectada por el envejecimiento de la Europa que ha asumido  el sistema capitalista, por más que en tiempos pasados ostentara los principios del humanismo, de los valores de la libertad y la fraternidad.

 

            Las que entendimos que debíamos acercarnos a los pobres , para ser coherentes con el evangelio y la opción primera, reaccionamos al descubrir las víctimas de este proceso,  es decir : los excluidos, los “nadie”, los pobres.  a pesar de nuestra reacción y compromiso seguimos perteneciendo al grupo de los situados, de los asimilados por el sistema, aunque estemos seriamente disconformes con él.

 

            Esto hace que nuestras relaciones con las víctimas, con los pobres no puedan ser de igual a igual, al menos es difícil  que lo sean de un modo habitual y estable. En general ,la relación es la de “atender”, la de “servir”, la de “ayudar” al pobre.  Todavía no hemos sabido darle su protagonismo y su participación. No aceptamos  que los pobres hagan su  APORTACIÓN a la sociedad , a la iglesia y a nuestras instituciones y comunidades..

 

            Los pobres siguen como destinatarios, como objeto de atención, a lo más como referente para vivir nosotras con más coherencia el evangelio de Jesús y, sobre todo, nos apoyamos en su realidad para denunciar la injusticia y la exclusión.

 

Pregunto:

 

            ¿ Qué lugar ocupan los pobres en nuestros colectivos?

            ¿ Cuántos participan en nuestras reuniones,  cuando queremos organizar algo que creemos posible para una mayor igualdad?

 

            Quizá sea verdad, y soy consciente de ello  que hasta el presente no ha sido posible de otra manera. Pero me quiero preguntar: Para pensar en una vida religiosa diferente, otra iglesia posible. ¿Se puede hacer con acierto sin el protagonismo de los pobres?

¿Acaso será que somos capaces de seguir un camino diferente  al del Maestro?

 

            Las víctimas del sistema no solo son un elemento para escarmentar, para aprender a corregir los errores o para articular alternativas, los pobres son la alternativa. Es verdad que los destrozos que el sistema hace en todas las personas, también en nosotros, lo pone muy difícil para hacerlo una realidad, porque la globalización abarca una estrategia precisa para lograr su proyecto. Su fuerza poderosa de seducción se extiende por el mundo entero sin respetar instituciones, por sagradas que sean.

 

            El imperativo que está tras los paradigmas científicos , es tal afán de lujo que llega a convertirse en un absoluto y será cuestión de pensar si está llegando la hora , si todo ello sea un Signo de los Tiempos por el que el Espíritu nos indica un camino a seguir.  El  camino a seguir empieza por conocer por donde no hay que caminar.

 

            Creo está claro que no podemos seguir por más tiempo preocupadas por los pobres.  No debemos ya ocupar más en nuestras reuniones para hablar de ellos o buscar soluciones a la pobreza, al menos cuando lo que se propone el colectivo es articular un proceso conciliar, de nuevos puentes de diálogo entre sectores de la Iglesia católica y entre estos y la sociedad, si en este proceso no entran de lleno los pobres como sujetos y protagonistas  de esta “Otra Iglesia” se articulará sí, una iglesia,  pero ¿será la que Jesús quiere? ¿ será la que los tiempos reclaman?

 

Los pobres son sacramento. Todas las personas que hemos   entrado en el mundo de los pobres en general confesamos que hemos sido evangelizadas. Luego qué esperamos para que esta fuerza sacramental y evangelizadora entre en la Iglesia no por individualidades, sino como valor alternativo al anti-reino que nos invade y nos domina.?

 

A partir de esta reflexión que acabo de hacer creo  tiene sentido explicar quienes formamos el colectivo de Religiosas en Barrios Obreros y Ambientes marginados y contar brevemente la historia del mismo. Aunque somos conscientes de que no siempre estamos en los lugares más marginales y con la itinerancia que supondría ir hacia las nuevas pobrezas.

 

             Honradamente creo que debo  decir que el Colectivo como tal, no hemos tomado grandes decisiones e iniciativas, sí siempre hemos  apoyado todo movimiento, hemos participado en todas las acciones donde hemos creído que se defendía una mayor Justicia Social, sin miedo a definirnos  ni a participar en ( Congresos de Teología,   jubileo 2000. Manifestaciones por la paz, en defensa de los derechos de la mujer, Encuentro feministas, Mujer y Teología, Justicia y Paz...etc.)

 

            Voy a decir  brevemente quiénes formamos el colectivo  cuál ha sido nuestro itinerario, , y donde nos encontramos ahora. Y cuál queremos que sea nuestro proyecto de futuro.

            Somos comunidades religiosas de vida apostólica que vivimos y trabajamos en barrios obreros,  mundo de la  marginación y mundo rural y es ahí, en estos lugares donde creemos es más necesario hacer presente”las entrañas  de misericordia de nuestro Dios”... “ que ha venido a liberar a su pueblo” (Lc. 1,68).

 

            Creemos que el Espíritu de Jesús nos llama y reúne para que en estos lugares “estemos con Él”, en comunión de hermanas ,  para “anunciar la buena noticia de Jesucristo”, con nuestra palabra y testimonio de vida y “conjuremos el mal” que sumen a “ hombres y mujeres en sombras de muerte”  y les impide “confesar la gloria del Padre”  (MC. 3,14-15).

 

            Constatamos que la vida Religiosa según el modelo concebido tradicional, en el contexto del primer mundo  casi  ha perdido su dimensión profética. Y muchas religiosas su vocación específica.

 

            ELEMENTOS INTEGRANTES DE NUESTRA VIDA RELIGIOSA HOY.

 

En nuestras reuniones, encuentros y reflexiones hemos llegado a formular lo siguiente:

 

                        La vida religiosa hoy en fidelidad creativa y desde una mayor sensibilidad social hacia los excluidos, las nuevas pobrezas... ha vivido un desplazamiento hacia lugares liminares, de frontera,  de desierto como respuesta de caridad y justicia para ser testimonio del amor gratuito y liberador de Dios.

 

            Esto ha supuesto  unas nuevas presencias y opciones”, de las que no se puede hablar como “tendencias” sino  como “estilos de vida”,  ya iniciados de los que no es posible volver atrás  y que cuestionan la comprensión teológica de la misma vida religiosa,  que deberá ser en la realidad más bíblica y más profética.

 

            La experiencia de Dios desde los  pobres conlleva una formulación de la vida religiosa expuesta en el Concilio Vaticano II con las siguientes características:   

                       

a)      . En pequeñas comunidades donde se promueve relaciones de aceptación mutua,  de acogida, alegría, perdón y gratuidad.  Que saben que su centro es Cristo y por eso están abiertas a todos/as asumiendo las condiciones de vida y trabajo del lugar en que están insertas.

 

b)      . Un análisis continuo de la realidad en clave de interpretación para escuchar los gritos de los pobres hoy y debe acompañar nuestros procesos de discernimiento,  llevarnos al compromiso solidario con los pobres, dejarnos evangelizar por ellos y vivir la dimensión profética de la vida Religiosa, que ve y juzga la realidad del mundo y de la Iglesia desde la Palabra de Dios. De ahí la importancia de la conciencia crítica y la implicación política. Cualquier postura que se tome no es neutra.

 

c)      .Inserta en el pueblo, trata de conocer los valores, los asume y participa en las iniciativas populares. (asociaciones de vecinos, de solidaridad social, sindicatos, etc.),  pero como seguidoras de Jesús “que habitó entre nosotros” y “se hizo semejante a los hombres en todo menos en el pecado” (Fi. 2,11).

 

d)      . Presente en la Iglesia, no como un estamento independiente o específico en su estructura, sino formando parte del Pueblo de Dios y participando en la vida de la Iglesia local (Cuando se puede), en una pastoral que opta por una educación en valores, en humanización y propiacia la solidaridad con los más pobres.

 

e)      . En proyectos intercongregacionales como medio revitalizador  en la acción apostólica de las pequeñas comunidades y testimonio de eclesialidad y apertura  a personas y grupos de creyentes y no creyentes. Conscientes de que somos parte del laicado, asumimos una labor de conjunto en la tarea de crear una sociedad más  justa y una Iglesia  evangélica desde la paridad, (complementariedad, convergencia e inclusión).

 

 

.f)    La contemplación en la vida como actitud permanente para descubrir la acción de Dios en la Historia, discernir los signos de los tiempos y el clamor de justicia y liberación que brota del pueblo. Esta contemplación es nuclear en el estilo de vida inserta. Orar con el pueblo y desde el pueblo. Leyendo la Biblia desde los marginados,  los pequeños y también desde la propia cultura y situación descubrimos su riqueza y el poder transformador que tiene para nuestra existencia. La dignidad de la persona en la vida religiosa apostólica requiere que en las leyes de la Iglesia y en la vida diaria, se reconozca a hombres y mujeres su dignidad fundamental en valores, capacidades, trabajo, toma de decisiones y asunción de responsabilidades.

 

g) La formación tanto la inicial como la permanente, ha de ser entendida desde los desposeídos y para ellos y como elemento dinamizador de toda la vida. La inserción y la encarnación no se improvisan. La formación no ha de ser “para”  la misión sino  “en “ la misión.

“Si la vida religiosa, por su misma estructura lleva consigo una anormalidad, entonces esa vida entrará en crisis cuando trate de hacerse normal y cuando ya no sea vivida en el desierto  o en la frontera “. (Jon. Sobrino).

“En nuestro mundo hay muchas personas que  con toda la razón sospechan de la religión. Ha sido y sigue siendo fuente de sectarismo, fanatismo, arrogancia y de muchas guerras.

Muchas personas abandonan la religión  pero siguen viviendo en un estilo de vida espiritual, moralmente responsable.

.

i). Crear grupos liminares ( Diarmuid O’murchu), religiosos, feministas y ecologistas.

Que nos empujen hacia una vida más plena. Teniendo presente que la tarea de los grupos proféticos, liminares no es la de ” centrarse en la estructura  social, sino en el cambio social”.

La naturaleza fundamental de todas las formas de vida es la “inter relación “ y se convierte por ello en “valor central” de todo intento de vida liminar.

 

 UN POCO DE HISTORIA ....

 

 El “colectivo”, como tal  nomenclatura ,  definida y aceptado es de los alrededores de 1984, no obstante  el grupo se fue engrosando  a partir quizás de grupos pioneros de esta forma de vida q ue fueron teniendo a lo largo de trece  años  reuniones periódicas, encuentros varios, cuyo objetivo era confrontar la vida que llevaban , los esfuerzos y aspiraciones, las exigencias que se creían más urgentes, las motivaciones evangélicas que les habían inducido a instaurar un estilo nuevo de vida religiosa que ya después del concilio se presagiaba como respuesta correcta a las necesidades de la Iglesia y del mundo.

 

En un principio el grupo era reducido, tenia las ideas muy claras del  por qué “ y el “para qué” de su ida a los barrios en grupos pequeños, les preocupaba el  “cómo”:

-         Cómo hacer viva su consagración en un mundo secularizado.

-         Cómo desarrollar las fuerzas en la participación concreta, en organizaciones de barrio, asociaciones de vecinos, aulas de cultura,....

-         Cómo encajar los compromisos sociales y políticos con las exigencias de la vida religiosa.

 

Con el paso de los años el número  de religiosas del grupo que asisten va aumentando, se pasan etapas en las que la llegada de algunas frena la marcha de las ya existentes,  pero se acepta este freno ante la  consideración de que acaso una función de este colectivo podría ser,  servir de plataforma y grupo de referencia para quienes inician este camino nuevo.

 

            Así pues, dentro del colectivo empezamos a constatar:

 

-         La denominación “RELIGIOSAS EN BARRIOS OBREROS” acoge a todas, en razón de la inserción geográfica pero hay variantes en las formas de inserción , de talante y enfoque ante la realización  concreta de trabajos y compromisos.

-         Existían distintas formas de situarse ante el gran colectivo, fruto esto del tiempo en que cada cual se había vinculado a él, del acopio personal y mentalidad con que se estaba situado en el barrio.

-         El trabajo pastoral, no se realizaba con idénticas líneas, ni con iguales perspectivas y planteamientos.

-  Todas, pues, estábamos  en barrios. Si bien dentro del colectivo, o en un sector del mismo, latía  la inquietud de si todas estábamos por las mismas razones, con los mismos objetivos, con igual opción... .

 

EL COLECTIVO ANTE  LA EVOLUCION SOCIO-POLITICA Y ECLESIAL.

 

1)      Cara a las Congregaciones:

-         Salida de los grandes conventos, concebidos como islotes en la sociedad, para ir a comunidades más pequeñas a convivir y compartir la vida, en viviendas similares a la de los vecinos del  barrio.

-         Desprendernos de signos externos tales como vestido, que nos catalogaban como determinado grupo y nos distanciaban de los demás.

-         Buscar una nueva orientación de los votos, concibiendo la obediencia como algo más participativo y dialogal; viviendo la pobreza más hacia fuera, en línea no tanto de ahorrar, sino de ser solidarias con las penurias que viven las personas de estos barrios y compartir con ellos nuestros bienes.

-         Hacer presente a la Iglesia allí, entre los más sencillos,  de los cuales históricamente esta Iglesia se había alejado, presencia que efectuamos con una imagen de religiosa más cercana y entendida por ellos,  con un anuncio de los valores del reino a través de nuestros trabajos y compromisos, nuestra  vida cotidiana, como una vecina mas.

-         Buscar trabajo fuera de las obras propias de la Institución en un afán de identificarnos y vivir más las  experiencias de los trabajadores.

 

2)      Cara a la llegada a los barrios:

- Llegar a un contacto directo con la gente en intercambio de amistad y comunicación con vecinos, compañeras y compañeros de trabajo....

-         Participación en las luchas y  reivindicaciones  populares por lograr unas mejores  condiciones

vitales de  humanización y una sociedad más justa.

 

EN EL MOMENTO EN QUE NOS ENCONTRAMOS

 

            Nuestra reflexión actual se centra en superar conflictos que en líneas generales son los siguientes:

 

a)      Por parte de las congregaciones:

-         Disminución de vocaciones

-         Aumento de edad en las que las formamos.

-         Limitaciones personales

-         Necesidad de atender las distintas obras de las congregaciones  de las que formamos parte.

-         Cuidar de las Hermanas ancianas.

-         Algunas de las que optaron por este estilo de vida dejaron las congregaciones.

-         Involución en algunas congregaciones, especialmente en los grupos directivos de las mismas, que ante las necesidades internas se agobian y apremian, con una falsa idea de de fidelidad y de pertenencia.

 

b)      El número que nos reunimos actualmente, en Madrid es de unas 25 a 30 religiosas, aproximadamente de 12 congregaciones diferentes.

-         Tenemos contactos con los colectivos de las distintas autonomías del Estado Español, nos reunimos una vez al año  aprovechando el congreso de Teología.

-         Nos comunicamos y compartimos inquietudes a través del correo electrónico.

 

NUESTRO PROYECTO DE FUTURO

 

El futuro es siempre más extraordinario que nuestras ideas acerca de él . Un anteproyecto de futuro no es lo mismo que una visión de lo que va a ser... sólo un nuevo sentido puede reconstruir la Vida Religiosa” (Mar Jo Leddy).

 

-         Trabajar conjuntamente con grupos seculares especialmente feministas y ecologistas , antiglobalizadores,

-          Ser “catalizadoras” “lanzadoras de estrellas”.

-         Capaces de repensar el desafío encarnado , de convertirnos en un pueblo nuevo, de asumir un nuevo papel en la era  post patriarcal. Encarnar el amor, la esperanza y la vida, donde el amor, la esperanza y la vida se muestran más frágiles.

-         Establecer relaciones con un mundo que cambia con toda rapidez. Aferrarnos a las tradiciones por miedo a perder seguridades, es tan ridículo como ( la historia de aquel gurú que ataba el gato cuando oraba para no distraerse, o como dedicarnos a limpiar y mantener colocadas las hamacas en la cubierta  del Titanic, mientras el barco se está hundiendo).

-         Estamos de acuerdo con Bárbara Fiand cuando dice que nuestra postura entorno a los inegables problemas que hoy afronta la Vida Religiosa (miembros que envejecen y merman, la irrelevancia de nuestro estilo de vida, falta de claridad acerca de los votos, y de la forma como acogemos a las/los candidatos, por mencionar solo algunos)  no pasa de ser un refrito de viejas fórmulas. Preferimos negar aquello que desafía nuestra comprensión o que se nos hace demasiado doloroso de afrontar acogiéndonos a una interminable lista de “ si hiciéramos esto...” “si volviésemos a aquello...”  Sin embargo esto “sí...” no estamos ancladas en el ahora y es ese ahora el que reclama nuestra atención.

-         Queremos  tener presente que los sistemas y tradiciones no criticados pueden impedir la llegada de lo nuevo.

-         Algunas de nuestras tradiciones y costumbres están ya demasiado enfermas para que puedan tener ya sentido en nuestros días.

-         La muerte necesita ser celebrada para que la resurrección pueda tener lugar. Y así nuestra alma sigue languideciendo y nuestras energías  se van agotando.

-         Queremos que nuestro proyecto esté enmarcado en el proyecto de la sociedad, no de las clases dominantes, sino en los proyectos sociales.

-         En el modelo de iglesia que tenemos con su estructura, queda mucha gente fuera. Ahí tenemos un gran campo de lucha. Aunque si bien  una cosa nos va quedando más clara de cada día y es la de no gastar las energías en luchas internas inútiles y en cosas que no nos merecen la pena.

-         Estar en el corazón del mundo allá donde el Nuevo Reino de Dios continúa desarrollándose.

-         Resistir  a la involución y a las presiones internas de las Congregaciones y de la Iglesia.

-         Vivir nuestra consagración, vida comunitaria y votos como valores liminares.

-         Necesitamos pedir sabiduría y coraje para comprometernos en la oscuridad que nos amenaza, pero más importante aún, para reflejar la luz de la esperanza que perdura al final y transforma incluso las horas más oscuras..

-         Estamos de acuerdo con Bárbara  Fiand en que:

-         La inmovilidad es imperfección ya que  implica falta de dinamismo de la vida.

-         Dios persevera con nosotras en nuestro estar “enfermas de muerte”  hasta que, es de esperar, nos bendiga y nos de un nombre nuevo.

-         Tan solo un Dios que puede sufrir “con nosotras” que sale a nuestro encuentro  en la oscuridad y en la desesperación, solo un Dios que se pone de parte de las víctimas puede ser creíble.

 

TODO ESTO NOS SUENA A UTOPÍA, PERO SEGÚN DICE GALEANO, NOS SIRVE PARA CAMINAR.

 

 

Los coordinadores de este encuentro, me encargaron hablara algo sobre mi experiencia personal con el trabajo con marginados.

 

MUNDO RURAL

Una de mis conversiones fue los años que estuve  viviendo en un pueblo rural, durante 13 años. Lanteira pueblo eminentemente rural, situado al pie de sierra Nevada  en su vertiente norte a unos 1300m de altitud, pertenece a la  provincia de Granada.

-         Pueblo  de gente hospitalaria, acogedora, solidaria en momentos y situaciones puntuales, abiertos a la comunicación, espontáneos, no son masa , se conocen y se relacionan con facilidad.

-         Valoran lo religioso aunque lo entienden y viven a su modo, mas bien religiosidad de tipo tradicional y con mucha magia.

-         Adaptación resignada al medio. Se conforman con la supervivencia.

-         Individualismo y divisiones fuertes.

-         Alto nivel de analfabetismo  entre los adultos.

-         Revanchismo, venganzas, rivalidades como secuelas de la guerra civil.

-         Inmadurez política.

-         Paro endémico.

-         Emigración.

-         La juventud se muestra mas inclinada a rehuir su propia realidad que a intentar cambiarla..

-         Pesimismo ante la falta de horizontes.

-          Para algunos es tanto el pesimismo como la falta de fe  y confianza en las instituciones.

 

¿QUE HICIMOS EN AQUELLOS 13 AÑOS?

 

Lo resumiría en una palabra  AC E R C AM I E N T O

-         Hacernos presentes y cercanas

-         Intentar acercar el evangelio

-         Hacernos” prójimas” en un acercamiento que nos parece siempre sin terminar.

-         Intentamos formar un partido político. (Juventud Independiente Rural)con los correspsondientes y suculentos pros y contras... etc.

 

CON GITANOS. (En Madrid T. del Agua Vallecas.)

-         Trabajo difícil, no acabamos  de fiarnos  plenamente, ni ellos  ni nosotros.

-         Su escala de valores, su cultura, sus resentimientos y venganzas...

-         Es difícil inyectarles educación y respeto a los demás.

-         La mezcla podría ser mucho más positiva si hubiese más respeto mutuo.

Creo hemos perdido el tren, no sabemos.

 

CON INMIGRANTES

Desde Cáritas Vicaría IV.

-         La mayoría de los inmigrantes vienen por necesidad, por supervivencia.

-         Vienen con sus defectos y virtudes.

-         Traen grandes aportes y una gran variedad de culturas.

-         Tienen gran tendencia a formar guetos , a cerrarse,..

-         Junto con  los que vienen a trabajar, vienen las mafias.

Nuestro empeño está en “acogerlos”, “integrarlos” “ evitar el racismo” “ son hermanos” “la tierra es de todos”.... buscar  juntamente con ellos  recursos que den soluciones a sus problemas ,...etc.

 

QUE HE APRENDIDO  A

-         Desprogramarme de muchas cosas que había aprendido.

-         No poder hacer muchos planes

-         Trabajar sin ver resultados.

-         Sentir impotencia

-         Hablar con ellos, escuchar, enjugar lágrimas.

-         Interesarme por sus intereses, su cultura, sus costumbres y hasta su religiosidad.

-         No pretender nada especial.

-         Muchas veces a renunciar a nuestras utopías.

-          Perder la prisa.

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