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2º MANIFIESTO
DE LA CORRIENTE SOMOS IGLESIA
(Enero de 1998. Se elaboró a partir de los comentarios que personas
y comunidades eclesiales del Estado español hicieron al manifiesto
"Somos Iglesia" de Austria, el de los 5 puntos)
“Por una Iglesia consecuente con la defensa
de los Derechos Humanos”
Nosotros y nosotras, hombres y mujeres que
nos sentimos parte de la Iglesia de Jesús nos unimos a todos aquellos
que en 1998 celebran el 50 aniversario de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos.
Desde la Fe en el Evangelio trabajamos cada
día para que nuestra Iglesia se entregue plenamente a la defensa de la
dignidad humana, pero en ella todavía existen Instituciones, normas y
comportamientos que contradicen tal compromiso.
A esta celebración queremos aportar un decidido
esfuerzo por seguir construyendo una Iglesia consecuente con la defensa
de los Derechos Humanos. Por tanto, como cristianos y cristianas nos comprometemos
a seguir construyendo:
1. Una Iglesia solidaria
y testimonialmente pobre, seguidora del mensaje de Jesús y comprometida
con la liberación de los empobrecidos, oprimidos y excluidos del mundo.
2. Una Iglesia de hermanos
y hermanas, en la que mujeres y hombres tendremos la posibilidad de acceder
en igualdad de derechos a cualquier ministerio al servicio de las comunidades.
3. Una Iglesia participativa
y democrática en la que todos y todas, a través de las Iglesias locales,
podemos participar en la elección de nuestros ministros y ministras.
4. Una Iglesia en la
que el celibato será fruto de la libre elección personal. Sin que constituya
norma de obligado cumplimiento para nada ni nadie.
5. Una Iglesia en la
que la sexualidad se valorará de forma positiva, como una dimensión más
del ser humano, abierta en sus posibilidades y expresiones, sean heterosexuales
u homosexuales; y que reconozca la capacidad de decisión sobre la base
de la conciencia personal.
6. Una Iglesia que
no amenaza ni excluye a nadie, acogedora y comprensiva con un mensaje
basado en el Amor de Dios a sus hijos e hijas y en la gran llamada a vivir
en comunidad y construir fraternidad.
7. Comprometida con
la defensa de la Naturaleza –Creación de Dios- y el respeto al medio ambiente.
8. Una Iglesia multicultural
e inculturada en la diversidad de imágenes, lenguajes y expresiones de
la Fe nos enriquecerán y ayudarán a encontrar nuevos caminos para acercarnos
a Dios.
9. Una Iglesia comprometida
con el ecumenismo y en un proceso de encuentro con otras religiones a
través de las que también se nos revela Dios.
10. Una Iglesia
abierta a trabajar codo con codo con personas y grupos sociales, que aún
partiendo de concepciones diversas, nos encontramos sinceramente en la
lucha por la justicia social, la paz, la libertad y la felicidad para
todos los seres humanos.
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